El Ejército israelí confirmó que un soldado destruyó con un hacha un crucifijo en la aldea cristiana de Debel. El ministro Saar pidió disculpas y prometió sanciones estrictas. Debel es una de las pocas localidades del sur del Líbano donde los residentes permanecieron durante la operación militar israelí contra posiciones de Hezbolá, es de mayoría cristiana maronita.
Mas information su InfoCatolica